Más de quinientos vinos, con etiquetas italianas y francesas raras, y el peso de la carta en botellas orgánicas de productores chicos. Llegó en 2010 y es un bar de barrio y no un destino: barra alta al frente, mesas al fondo y un patio angosto en medio.
POR QUÉ VALE LA PENA
1Quinientos vinos en un bar de barrio, no en una bodega.
2Cargada a botellas orgánicas de productores chicos.
3Dieciséis años en la misma calle. Es una carrera larga para un bar de vinos.