Cuando el pintor Brett Whiteley murió en 1992, su viuda Wendy empezó a limpiar la basura del terreno abandonado del ferrocarril debajo de su casa en Lavender Bay porque era un desorden que sí podía arreglar. Treinta años después es uno de los jardines públicos más bonitos de Sydney, está en el registro de patrimonio, y nadie cobra nada.
POR QUÉ VALE LA PENA
1Una mujer limpió un basurero en un terreno que no era suyo, y siguió treinta años.
2Patrimonio, gratis, y abierto a cualquier hora. No hay reja.
3La vista de la bahía desde adentro es la que pintaba Brett Whiteley.