Nivel cinco arriba del edificio Cartier en el 388 de George Street, abierto hasta las dos de la mañana los siete días. Paul Farag parte la carta en tres, crudo, no crudo y robata, y el centro de la cocina es una parrilla de carbón hecha a la medida de dos metros de largo.
POR QUÉ VALE LA PENA
1Una parrilla de carbón de dos metros como centro de la cocina.
2Abierto hasta las dos, que casi ninguna azotea aquí lo está.
3Arriba del edificio Cartier, que es la vista que quieres.