Hotel boutique sobre la costera que hizo de los columpios overwater su firma: la postal de Bacalar empezó aquí. Dock privado, kayaks gratuitos, restaurante con vista al lago. Se entra a comer sin hospedarse.
POR QUÉ VALE LA PENA
1Uno de los diseños más fotografiados del pueblo: columpios y hamacas overwater.
2Restaurante con vista directa al lago abierto a externos: se puede comer sin hospedarse.
3Kayaks gratuitos para huéspedes: el lago empieza en el dock.